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Afecciones

Várices: más que una preocupación estética

Las várices, esas venas abultadas con forma de cordón que aparecen en las piernas, son extremadamente comunes y afectan a más de uno de cada cinco adultos. A menudo se consideran un problema estético, pero con frecuencia son el signo visible de un problema de circulación subyacente que puede causar síntomas reales y, con el tiempo, complicaciones reales.

Cardentey Vascular Care diagnostica con ecografía qué está provocando sus várices y las trata con técnicas modernas y mínimamente invasivas, abordando la causa y no solo la apariencia.

¿Qué son las várices?

Las várices son venas agrandadas y retorcidas que se abultan de forma visible bajo la piel, con mayor frecuencia en las piernas. Se desarrollan cuando las válvulas unidireccionales del interior de las venas se debilitan y permiten que la sangre fluya hacia atrás y se acumule, una afección llamada reflujo venoso. La sangre acumulada estira la vena y produce el característico aspecto abultado y en forma de cordón.

¿Las várices son peligrosas?

Las várices en sí mismas por lo general no son peligrosas, pero pueden ser un signo de insuficiencia venosa crónica, que es progresiva y conviene tratar. Muchas personas experimentan dolor, pesadez, hinchazón, picazón o calambres nocturnos junto con sus várices. Si se dejan sin tratar durante años, el reflujo subyacente puede provocar decoloración de la piel, inflamación y, en algunos casos, úlceras venosas de cicatrización lenta cerca del tobillo. Así que, aunque las venas que ve tal vez no sean una emergencia, vale la pena evaluarlas.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas personas con várices tienen síntomas que van más allá de la apariencia, entre ellos:

  • Dolor, punzadas o pesadez en las piernas
  • Hinchazón en la parte inferior de las piernas y los tobillos
  • Ardor, picazón o piernas inquietas
  • Fatiga o calambres en las piernas, a menudo peores después de períodos prolongados de pie
  • Síntomas que empeoran a lo largo del día y se alivian al elevar las piernas

¿Qué causa las várices y quién las presenta?

Las várices son causadas por válvulas venosas que fallan y están influidas por la genética y el estilo de vida. Los factores de riesgo incluyen antecedentes familiares de enfermedad venosa, ser mujer, el embarazo, permanecer de pie o sentado durante mucho tiempo, la edad avanzada y el exceso de peso. El embarazo es un desencadenante especialmente común debido a la presión adicional sobre las venas de las piernas y a los cambios hormonales que relajan las paredes venosas.

¿Cómo se tratan las várices?

El tratamiento depende de sus síntomas y de lo que muestre la ecografía. La mayoría de los pacientes comienzan con atención conservadora y pasan a un procedimiento mínimamente invasivo si los síntomas persisten o si el reflujo subyacente lo justifica.

  • Medias de compresión — el primer paso conservador, que da soporte a las venas y alivia los síntomas.
  • Ablación endovenosa — cerrar desde el interior la vena subyacente defectuosa mediante energía de radiofrecuencia o láser. Este es el estándar moderno y ha reemplazado en gran medida a la extracción (stripping) quirúrgica de venas.
  • VenaSeal — sellar la vena con un adhesivo médico, un enfoque no térmico que a menudo evita la necesidad de inyecciones anestésicas a lo largo de la vena.
  • Escleroterapia — inyecciones que cierran las venas superficiales más pequeñas.
  • Flebectomía — extracción de las várices más grandes y abultadas a través de pequeñas punciones.

Estos procedimientos se realizan en el consultorio o de forma ambulatoria, y la mayoría de las personas retoman su actividad normal rápidamente. Cuando el tratamiento aborda síntomas médicos, con frecuencia lo cubre el seguro.

¿Por qué es importante un diagnóstico adecuado antes de tratar las várices?

Porque las venas que puede ver a menudo no son toda la historia. Una ecografía venosa indolora revela qué venas subyacentes tienen fugas y están provocando el problema. Tratar solo las venas visibles sin abordar el origen del reflujo con frecuencia lleva a la recurrencia. Mapear primero el sistema venoso significa que el tratamiento se dirige a la verdadera causa, y por eso una evaluación por parte de un especialista vascular, y no solo un vistazo superficial, es el punto de partida correcto.

Preguntas Frecuentes

Preguntas frecuentes

No siempre. Aunque algunas várices no causan síntomas, muchas están relacionadas con una insuficiencia venosa subyacente y provocan dolor, hinchazón, pesadez o picazón. Con el tiempo, el problema subyacente puede progresar a cambios en la piel o úlceras, por lo que vale la pena evaluar las várices incluso cuando no duelen.

No. Las várices no se resuelven sin tratamiento y tienden a empeorar lentamente porque el problema de las válvulas subyacente es progresivo. Las medidas conservadoras pueden aliviar los síntomas, y los procedimientos mínimamente invasivos pueden tratar las venas de manera eficaz cuando es necesario.

El tratamiento con frecuencia se cubre cuando es por síntomas médicos (dolor, hinchazón, cambios en la piel o úlceras), por lo general después de un ensayo documentado de compresión. El tratamiento puramente estético por lo general no se cubre. Una evaluación puede determinar si es probable que su caso califique.

No existe un único mejor tratamiento; la opción adecuada depende de qué venas están afectadas y de lo que muestre su ecografía. La ablación endovenosa y VenaSeal abordan el origen subyacente del reflujo, mientras que la escleroterapia y la flebectomía tratan las venas superficiales. Un especialista vascular adapta el enfoque a su anatomía.

Descubra qué hay detrás de sus várices

Si sus várices le están causando síntomas, o simplemente quiere entender qué las está provocando, una evaluación vascular con ecografía le ofrece una respuesta clara y un plan de tratamiento.

Llame a nuestra oficina de Largo para programar una evaluación, o solicite una cita en línea.